lunes, 14 de mayo de 2007

(Cubrimiento en la Feria del Libro 2007)

Campañas en la Feria del Libro 2007 para la defenza de los animales.


ADA con toda para los derechos de los animales


Miembros activos de la ADA (Asociación Defensora de Animales), buscan convocar el mayor número de personas, más que todo de jóvenes, para crear conciencia del abuso del que hoy en día están siendo víctimas muchas clases de animales.

Por: Marcela Ortiz Escobar

En el pabellón de la Caricatura y el Diseño Gráfico en Corferias se encuentra un estante dirigido por Manuel Lancheros, un joven diseñador gráfico el cual tiene como propósito difundir una campaña llamada ADA que se encarga de proteger los derechos de los animales, buscando crear conciencia sobre la errónea concepción de la cultura que muchas personas tienen hacia el trato con los animales.

La campaña esta al mando de muchos jóvenes quienes aprovechando la Feria del Libro, exponen visualmente algunos videos de material de censura los cuales dejan ver cómo son los métodos para matar o torturar a animales ya sea por alimento, por fabricación de ropa, por placer o por tráfico. Según Juan Manuel, este tal vez sería la única forma de crear conciencia en la gente por más desagradable que sea.

La asociación en el momento a obtenido buenos resultados de parte de la gente, sobre todo de los jóvenes quienes según Juan Manuel son los que más se muestran conmovidos e interesados por participar en futuras actividades a favor del respeto a los animales. Por día en el estante, se recogen 50 datos aproximadamente a pesar de que éstos jóvenes dirigentes del movimiento sean conscientes de que es difícil que las cosas avancen satisfactoriamente.

El propósito se encuentra con obstáculos tales como denunciar todos los escenarios donde estos maltratos toman lugar por lo que la asociación como primera medida pretende hacer énfasis en los animales más maltratados (perros de la calle, caballos) y sacar a la vista pública la manera como estos son abusados, con qué métodos lo hacen, y exponerlo con videos o fotografías.

Esta asociación esta en conexión con otras asociaciones de todo el mundo, gracias a la conciencia que se ha ido adquiriendo a través del tiempo, por lo que en Colombia, estos asuntos no solo se van a dejar en las manos de la SPA Sociedad Protectora de Animales, sino que se pretende que surjan nuevas campañas con ayuda exterior.

Crónica
Aquí huele a juventud

(Cubrimiento en la Feria del Libro 20)



El ambiente un día entre semana en una feria del libro es algo excepcional si se acude con intenciones de aprender y apreciar cosas que no son libros exactamente. Si se quiere hacer un recorrido con una mirada distinta, se encuentra que una feria del libro es más de lo que promocionan en radio y en televisión.

El lunes 23 de abril en la XX Feria Internacional del Libro, los pabellones parecían todavía guardar el frío de la madrugada. El asfalto aún no poseía ningún rastro de basura particular de feria, (folletos, empaques de crispetas), y por sus alrededores no caminaba mucha gente; distinto es si fuera un fin de semana. Me abstengo de imaginarmelo porque el solo intento me produce mareo.

Caminando a las 10 am, iba carneando mi propósito; mientras pasaba por el frente del pabellón 3 miraba de lejos el cubículo de la Panamericana, y de inmediato pensé que no era eso lo que quería vivir en esa feria, quizá mi presencia allí merecía apreciar otros trabajos tal vez de gente joven con deseos de exponer sus ideologías por medio de sus academias.
Eran las 10:23 am, y me sentía como japonés en un país completamente ajeno, con los ojos bien abiertos y con cara de susto. Divisaba pabellones inmensos con temas interesantes, otros ni tanto, hasta que dí con el que estaba buscando. No recuerdo el número pero habría de ser el 11, 12 o el 13.., ubicado en un costado donde se encuentran esos pabellones en hileras; púberes y dedicados más que todo a los jóvenes.

El ambiente era rico en colores y exquisito en contenido. Cuando entré lo primero que divisé fue el cubículo de la Academia de Artes Guerrero y recordé al instante el día en que sufrí una crisis de depresión que estuvo a punto de ser la culpable de hacerme retirar de la universidad para entrar en aquella academia. De inmediato sentí el olor del arte, los recuerdos de una infancia en la que enfermaba dibujando, mañana, día y noche. Ahí me encontraba yo observando cada cubículo, apreciando los trabajos, mirando a la cara a los artistas: desgreñados, risueños, retraídos; y enfocándome en esa cosa curiosa que me atrapó de sus trabajos que involucraba nada más y nada menos que crónicas o escritos mezclados con pintura. Eran cartillas, folletos, que narraban historias urbanas de la realidad, o por el contrario historias ficticias con elementos de la realidad con personajes supra naturales o con personajes tan normales como usted o como yo. Me animaba saber que se podía decir que se mezclaba periodismo con arte de una u otra manera. Entre esos libritos se encontraba uno en particular, el cual no dude en sacar plata del bolsillo para llevármelo, se trataba de un cómic llamado Revólver 'cómics' 'historias cortas para un futuro corto' 'Fanzine de historietas con ánimo de lucro' la cual abría con un argumento de Andrés Caicedo, extraño y triste de leer. Por otro lado se encontraban calcomanías creadas por artistas que evocaban la cultura popular dándole un toque de sarcasmo: 'Ponga la foto de su ser amado aquí'.
Haciendo un análisis general la mitad del pabellón exponía trabajos con un sentido social algo comunista. Por doquier podía observar caricaturas de Álvaro Uribe con representaciones fascistas. Nuestro ídolo, Pablo Escobar ocupaba el lugar merecido en todos los cutículas con emblemas como 'love your idols'.Yque decir de los caricaturistas que aterrorizaban con su habilidad para retratar igual, cada poro del rostro de las personas. Se encontraban también cubículos engañosos, los cuales los artistas prometían retratar a las personas poniendoles cuerpo y vestuario de adas, caballeros, etc. Y cuando te entregaban el trabajo, podías ver que todo fue hecho con una buena experiencia, menos la cara. Pero cuando una amiga les reclamo porque ella no quedo parecida, la respuesta fue una sonrisa maliciosa y sin palabra alguna continuaron sus quehaceres con esa maldita y fascinante actitud del artista la cuál expresa que nadie debe ni nadie puede perturbar su mundo ni pedir explicaciones.

Como también había espacio para la denuncia; un cubículo de la ADA Asociación Defensora de Animales promocionaba sus fieles intenciones en pro del respeto hacia los animales. Con folletos tiernos y tristes, con botones aún más tiernos, y con vídeos aterradores y desagradables, el cubículo pretendía recoger el mayor numero de datos de personas, para que cada día la justicia tenga las garras para denunciar los atropellos. Se me quedo una discusión de mas con el representante, un muchacho diseñador gráfico que por su aspecto, sobraba preguntarle si era vegetariano, sobre el por qué de considerarse crimen el matar a un animal para alimentarse, pero decidí no ahondar.

Cuando me disponía a salir, todo me dejaba claro que habían intenciones de crear conciencia social con temas políticos, con mofas hacia la sociedad y con gritos de libertad y de esperanza. Miré por última vez el cubículo de la Academia de Artes Guerrero y sentí nostalgia, miedo de que los mismos medios de comunicación en un futuro me consuman con sus propósitos superfluos de los que probablemente seré presa, todo por el dinero, por vivir bien, y así olvidarme de mi otro espacio, que es el arte. Siempre que ando sola por un lugar así se corre el riesgo que empiece a hablar con el corazón de cosas trágicas que yo misma invento. No se hasta que punto la sensibilidad es buena. Quizá si hubiera seguido pintando de la forma obsesiva como lo hacía antes, tal vez en estos momentos sería una corresponsal de la melancolía traída al mundo para predicar existencialismo entre tubos de acuarela o mugre de carboncillo.
Salí. El sol de las 11:15 am me esperaba, y con mi habitual despiste camine rápido a preguntar el nombre del pabellón: Pabellón de la caricatura y el Diseño gráfico.
Opinión
Comer también es cultura
(Cubrimiento en la Feria del libro 2007)


El problema del área de restaurantes es algo que por lo general demuestra incomodidad en grandes sitios. Nunca se sirve bien; los espacios suelen ser reducidos, y el factor 'mesero' tiende a desaparecer. Éste es un problema de esos que se esconden porque no generan la crítica suficiente en las personas, pero sí es un inconveniente que no se puede escapar al menos de estos párrafos.

Se tiene que ser muy quisquilloso, muy crítico y muy jodido para no dejar escapar los detalles irrelevantes de una feria exposición, pero es que una vez más en esta oportunidad en la XX Feria Internacional del Libro 2007, la hora del almuerzo fue una parte que incomodó a muchas personas; la plazoleta de comidas con mesas insuficientes, espacio estrecho y poco ameno, obligó a las personas a volver a las entrañas del suelo a probar bocado, y para recorrer diecinueve pabellones la barriga tiene que estar llena, y no solo eso, el momento del almuerzo debe ser un espacio agradable y sereno.

Es que aquí en Colombia estamos heredando la cultura gastronómica de nuestros queridos estadounidenses. El servicio a la mesa está desapareciendo en lugares como centros comerciales, parques y ferias, y se está sometiendo a que la comida sea ingerida de forma rápida, sin respiración, sin meditación y sin tranquilidad, y mucho más para una feria del libro donde es necesario tomar por lo menos una hora para descansar, comentar lo visto, quedarse callado. Además, nos encontramos con otro tipo de incomodidades tales como no encontrar mesa, andar pendiente del pedido que está a 30 mts. de distancia, que ya con la bandeja en la mano haya un tropezón con gente en el trayecto a la mesa, que a la meta final se llegue con el ajiaco a la mitad, y tener que acompañar el medio almuerzo con gente desconocida.

No imagino a esos intelectuales queriendo ir a almorzar y encontrarse con otro problema: la variedad de platos. Es muy incómodo encontrarse con perros, hamburguesas, pechuga a la plancha, sancocho, pasta y que de ahí no pase. Es lo que siempre se ve en todas partes. ¿Cómo celebraron nuestra mención a la capital mundial del libro?, ¿con raviolis? La comida en mi opinión no es algo que sirve para llenar la barriga y continuar el recorrido, como si uno fuera ganado, ni mucho menos comerse los mismos platos de siempre para colmo de males sentados en el piso. ¿Acaso hay miedo de invertir plata en algo que parece irrelevante?.

De ahí parte otra vertiente, que deriva de la digestión del almuerzo: es el postre o el dulcecito después del almuerzo; esos antojos que dan muchas veces porque sí. ¿De cuándo a acá unas crispetas con colorante a medias cuestan 4.500 pesos?, o las obleas de 2.800?. Esto es algo que no cabe en la concepción de una persona jodida como yo y como muchas pocas. Sería entendible que fuera un parque de diversiones, pero, ¿por qué esa maña de aprovecharse del consumidor en una feria del libro donde se promueve la cultura?. Un buen comer a precios decentes, promovería de una u otra manera la iniciativa y las energías de disfrutar las novedades en cuanto a libros se refiere. Analícelo bien y verá que no es algo irrelevante.

Una vez más, no hago parte del conformismo a ser obligada a sentarme en el piso a almorzar en una feria del libro, donde se supone que ese tipo de servicios alimenticios debería tener mejor nivel. Tanta opinión sólo deja ganas de mandar una carta a quejarse en vez de continuar expresando mi punto de vista en este magazín en algo de lo que usted debe estar sonriendo con pesar, o como si fuera un chiste. Yo mando la carta y después les cuento.




viernes, 27 de abril de 2007

Desde la Feria del Libro 2007

'Es una mierda'


Nada más justo que preguntarle a un joven estudiante de artes su percepción acerca del arte contemporáneo. Juan Eduardo Lancines, un joven estudiante de artes plásticas de la academia de Artes Guerrero que por el momento se encuentra exponiendo sus caricaturas en acuarela en la Feria del Libro, me expresó su opinión acerca de la condición del arte en estos momentos.

Su opinión destaca la grande preocupación que existe en cuanto a los esquemas que cada día las escuelas enseñan a los jóvenes artistas, por ello, sin mucha introducción decorosa Juan Eduardo expresa su desagrado.

Marcela: ¿Cuál es tu, profesión, o a que te dedicas, o que estas estudiando?
Juan Eduardo: Dibujante. Artes plásticas
Marcela: Bueno, mi pregunta va enfocada hacia, ¿qué piensas tu del arte contemporáneo?
Juan Manuel: ¿Sinceramente?. Que es una mierda. '
Marcela: Ehh. Argumentos?
Juan Manuel: Lo de la academia. La enseñanza es muy cortada. Lo están preparando a uno para no ser artista sino para crítico de arte. Esa es mi respuesta
Marcela: Entonces, ¿qué métodos propones tu para aprender arte?, aparte que eso ya es con lo que uno nace, pero ¿qué métodos servirían mejor para reforzar eso?, no acudiendo solo a las escuelas..
Juan Manuel: Pues rescatar un poco el oficio como tal. El oficio de pintor,. La dedicación a estudiar arte como tal, y a los artistas, desde otro punto de vista no tan conceptual.
Marcela: Pues hago una comparación con los músicos. ¿Lo que tu estas tratando de decir se podría comparar con que a los músicos se les educa para ser intérpretes y no compositores, creadores?
Juan Manuel: Un poco, lo que pasa es que la academia le corta a uno mucha inspiración. Yo pienso que eso es diferente a los artistas de primer semestre con los de octavo semestre, por la nobleza que tienen. Lo poco contaminados que se encuentran, los hacen mas libres pensadores , en la cuestión de que van a hacer propuestas menos contaminadas.
Marcela: Actualmente estas enseñando o solamente estudiando?
Juan Manuel: Sí, estoy estudiando artes plásticas, estoy viviendo así un poco del arte, estoy pintando, haciendo exposiciones...
Marcela: Es difícil vivir del arte?
Juan Manuel: Depende de como uno lo tome porque es que si tu lo tomas por el lado de que hay que conseguir plata estas muerta. Pero si lo tomas como una alternativa en la que te están pagando por lo que más te gusta, es diferente.
Marcela: Es todo muchas gracias.


martes, 27 de marzo de 2007


El Nóbel colombiano Gabriel García Márquez en el congreso Internacional de la Lengua

‘Muchos años después…’



Gabriel García Marques expreso en el foro Internacional de la Lengua en Cartagena, que nunca imagino que sus libros pudieran conquistar de manera tan sorprendente todos los países y lenguas. En su discurso compartió como empezó su oficio de escribir y como hoy aun no puede creer el éxito de sus libros.

Por: Marcela Ortiz Escobar


Gabriel García Marques se sentó ese día al frente de la maquina de escribir y plasmo una frase, que en el foro confeso no saber que significaba ni de donde venia, y también confeso que esta es la hora que no comprende por que Cien años de Soledad ha robado el corazón de millones de personas de todos los países.


El Nóbel colombiano hizo de una frase espontánea y sin sentido en el momento, un tesoro de la literatura. Lo meritoso del asunto es que el libro ha sido leído en castellano por millones de personas dispuestas a aprender el idioma para tener el orgullo de leer cada palabra de Cien años de Soledad.

En una parte de su discurso hizo un análisis estadístico sin necesidad de haber hecho una encuesta, que ‘lo s lectores de cien años de Soledad son hoy una comunidad que si viviera en un mismo pedazo de tierra, seria uno de los 20 países mas poblados del mundo’. Un motivo más para que estos mil ejemplares tuvieran merito de ser impresos.

En el foro, el Nóbel contó pequeñas mañas y secretos que solía tener a la hora de escribir, como creer que los errores de mecanografía, gramática y lenguaje, eran problemas de creación y por ello al detectarlos, rompía la hoja y empezaba de nuevo y que como ciudadano común, la situación económica de el y su esposa era una lucha diaria por sobrevivir, teniendo la esperanza que Cien años de soledad tuviera suerte en el mercado, después de que el ni su esposa hubieran recibido nada de dinero.

Increíble es el hecho de que la novela paso por las manos mecánicas y laborales de personas que cumplían con su trabajo como cualquier otro borrador. Contó como la novela tuvo que ser enviada a Buenos Aires primero una mitad, y después la otra ya que su situación económica no permitió que una diferencia de 39 pesos llevara la novela terminada a su destino para su edición y aprobación.

La historia conmovió cuando confeso que solo hasta lo ultimo se dieron cuenta que habían mandado era la ultima mitad y no la primera, sin pensar que no importo si había sido la primera mitad ni la ultima una llamada decisiva de la editorial Suramericana lo sorprendió para decirle que enviaría dinero anticipado para que pudieran mandar la otra mitad y axial, el discurso de Gabriel garcía Marques finalizo.

Aunque Gabriel sea un escritor de tal reconocimiento y con tan increíbles dones, sus allegados, las personas que lo conoces, ven en el a una persona como todas, muchas veces poco interesado en los reconocimientos públicos pero lo mas humano, como su literatura es el hecho de que hasta el sol de hoy no comprende por que todo esto le esta sucediendo.

jueves, 22 de marzo de 2007



‘Aquí el agua no se mete’

Pese a que las consecuencias del invierto en las ciudades dejan resultados catastróficos, muchas viviendas que por fuera parecen sufrir graves inundaciones, hoy 23 de marzo nos dimos cuenta que hay excepciones que sorprenden.

Por: Marcela Ortiz Escobar

Eran las 4:20 de la tarde cuando en el barrio la Candelaria la lluvia hacía que los pies se resbalaran sin piedad, y las casas indefensas, pequeñas y viejas parecían gritar por su lucha sobrenatural contra la lluvia. Hasta los alcantarillados sufrían problemas de taponamiento, pero ese caso no solo es propio de la Candelaria como ya se sabe.

Las tiendas, las panaderías, las zapaterías no sufrieron ningún percance por el invierto, al menos eso observamos e indagamos en nuestro corto recorrido. Pero gracias a la información de un habitante del barrio, nos ubicamos para golpear a la puerta de las casas que más sufren con la lluvia. Una en particular nos llamó la atención, su fachada era demacrada, vieja y su entrada no era un suelo cubierto desde hace mucho tiempo por el agua, acompañada de papeles de chitos, papas, y una caja de Néctar azul.

Amablemente, tras tocar la puerta una vez, un joven con una agradable voz y sonriendo nos recibió preguntándonos que qué se nos ofrecía; nos dejo entrar y sin mas preámbulos tras la pregunta que le hicimos, de que si el invierno había inundado su hogar, nos contestó ‘aquí el agua no se mete’, y sorprendidamente pude divisar que se encontraba una muchacha en el cuarto, seca tranquila, arrullando a su bebé, por supuesto que allí el agua no se había metido.

Enseguida nos dio un pequeño recorrido por su casa la cual era de un área un poco incierta: potrero, con residuos de plástico, al frente una especie de bodega donde reposaban muebles viejos, mientras que Raúl Castillo enérgicamente nos señalaba las casas que en verdad si sufrían los estragos del invierto.

La casa del frente era una casa pequeña, con techos de toda clase y ladrillos en su soporte, de color pastel adornado por la nostalgia de una anciana que no nos pudo oír porque era de mucha edad y sus oídos no nos escuchaban, ni a nosotros ni a la lluvia tal vez. Raúl nos dijo que perderíamos el tiempo tratar de seguir llamándola.





Con amabilidad me despedí ayudada por su mano que me levantaba de las piedras que simulaban una escalera y sorprendida llegue a la conclusión de que a lo mejor el techo, la ubicación en declive de la vivienda o los canales de agua en la calle tal vez amparaban esta casa que no sufre por el agua. Se sabe que en Bogotá el Índice de casas que se ven afectadas por la lluvia es de un porcentaje considerable. Pero en un abrir y cerrar de ojos encontramos una casa desbaratada que logra hacer la excepción.

Recorrido de miedo


Recorrido de miedo (Fuente especial)

Buuu....


Con cara de pérdida como siempre, entré al museo del Banco de la República de Bogotá un lunes a las 11:00 am, para conocer personalmente un curioso prospecto del miedo hecho en arte. Blanco, pulcro y acogedor como siempre, el museo no advertía en sus pasillos la presencia de la exposición. Con extrañeza me preguntaba si estaba equivocada de museo o si ya se había acabado la exposición. Seguí buscando como si fuera una extranjera que a parte de todo no sabía hablar el idioma, y al llegar al tercer piso di con una sala no muy grande y oscura. Me dije a mi misma que aquí estaban remodelando algo, o que estaba cerrada y que mejor me devolvía, pero el anuncio de Fantasmagórica se encontraba en la pared de afuera de la sala, con una sinopsis de la exposición y los 13 autores responsables de la oscuridad que me miraba desde adentro.
Un señor de aspecto antropólogo se dirigió a leer la sinopsis, y una de las guías en esos momentos salió de la sala y le dijo algo al hombre; no escuche qué, pero mi paranoia me hacia suponer que le decía que lo sentía pero que estaba cerrada la sala en esos momentos. Pero mi intuición me decía que la exposición estaba abierta. Sin pensar más las cosas como niña de primaria tímida, entre con pasos lentos y curiosos, y lo primero que vi , en la oscuridad fue en papel crepé blanco un desolado fantasmita impulsado por una cámara miniatura de aire con una luz de fuego en su interior que daban un ambiente de arte infantil, pero de desolación y temor puro. La sala, oscura y estilizadamente pulcra, dejaba sonar ecos de quien sabe donde, que me hacían parpadear lentamente y con ansias, ya que mi afición por lo paranormal, la muerte, y las artes ocultas iba más allá de todo. Después de apreciar la obra, miré para todas partes sin saber a donde dirigirme, pues mi ubicación y el orden para hacer las cosas no están en mi carta de presentación; pero una pantallita , algo así como un televisorcito plasma del tamaño de un cuadrito, de esos que las mamás suelen poner en el pedazo de pared que queda al lado de la puerta de la casa; me invito a mirar la línea del destino: unas manos juntadas que poseían agua, dejando ver el reflejo de la cara de la persona; así en el calor de los segundos que pasaban, el agua seguía, no se iba y el reflejo de el rostro seguía fijo, mirándome; trabajo de Oscar Muñoz ‘La línea del destino’. Si que me sentía tremendamente seducida, pero en esos momentos sentía la fastidiosa curiosidad de saber que había en el cuarto de al lado del fantasmita que estaba completemanete oscuro, pero los vigilantes me intimidaban, además sabia que era probable que yo les causara gracia, por mi cara de susto, (acaso no es el propósito de la exposición?. No, el propósito es apreciar el miedo como un arte más), pero no es mi culpa, ni siquiera duermo sola, ya se puede comprender. Me dirigí al cuarto, como pude adivinar un vigilante amablemente me dijo que siguiera, que tranquila; seguí con cara de vergüenza, y sí, el contenido del cuarto me hizo sonreír, porque era un trabajo artístico de admirar a pesar de su simplicidad. ¿Como alguien podía expresar el miedo, mediante un juego de sombras producidas por unos bombillos en hileras, que se prendían a medida que uno avanzaba?. En esos momentos me conmovió una vez más el poder de lo siniestro mezclado con el elitismo de un arte sutil y oscura, y le agradecí a Rafael Lozano Hemmer por los efectos que produjo en mí su talento. Salí satisfecha y me dirigí para no sabía donde. Me embarque en una plataforma de madera, a los lados se encontraban unos candelabros largos de unos 1.85 metros de largo, negros y de su boca dejaban salir un humo silencioso e intimidante; mirándolos con atención pude ver que entre el humo se asomaban unos rostros abstractos, podían ser viejos, mujeres jóvenes, no lo se. Obra perteneciente a Michael Delacroix. El siguiente paso era dirigirse a un ruido que desde hace rato estaba entrandome por las entrañas, seguí sus llamados y me encontré en un cuarto de unos dos metros de ancho y unos 7 de largo y en su límite se encontraba una proyección de una autopista que estaba viviendo un caos, una nube negra, como una avalancha estaba corriendo llevándose todo a su paso, los carros la gente. Comprendí que yo también hacía parte del show y empecé a dirigirme a la pantalla; el efecto que producía era suavemente aterrador; sentía caminar hacia la nube de la manera más realista que haya experimentado ya que mi estómago se altero y me logre marear un poco. Sí, sentí la muerte al frente mío, en cualquier momento yo iba a ser el almuerzo de esa nube. Me divertí, caminé unas tres veces, (no más de tres porque de resto estaría manchando el modo de apreciar el arte). Salí y la placa me mostraba que era el trabajo de Laurent Grasso. En esos momentos me gustaba sentir ese frío, y ese olor a pintura seca, a arte, era como estar en mi segundo hogar. Me senté en un sillón de cuero para ver una proyección de video en un televisor plasma de un tamaño normal, 12 pulgadas, donde había una actuación de muñecos de papel, pero estos eran representados como sombras los cuales mostraban situaciones sociales actuales, como la guerra, y la violencia en un día cualquiera. La trama corría como si se estuviese en un tren. Y la música, era una música como de circo mezclada con llantos, con xilófonos, cantos de señores viejos en un idioma que no sabía si existía. La proyección duro 12 minutos, o mejor dicho las historias porque no terminaba, era como un circulo que seguía y seguía; trabajo de William Kentridge. Al ponerme de pie me despisto una enorme mancha negra en el suelo que se prolongaba hasta la pared; como una tinta que se amoldaba a la sombra de un hombre leyendo un libro, pero el libro era real, un relieve gracioso pero ausente, que parecía querer hablarme del libro o si bien dándome a entender que era suficiente, que me marchara. Si que funcionan los efectos visuales en ciertas almas soñadoras, vulnerables y fantasiosas como la mía. En esos instantes supe que la soledad y la ausencia era la explicación más certera de esta obra. A veces parecemos almas muertas leyendo un libro, perdiéndonos en él hasta encontrar una salida falsa, la de acabar el libro, cerrarlo y volver a ser almas muertas. Me dirigí hacia otro televisor de plasma el cuál mostraba en video normal la entrada de una importante biblioteca quizá en Europa, pero los transeúntes no eran personas del común, eran fantasmas que caminaban como una rutina de humanos; el efecto consistía en borrar a las personas y sobre estas dejar rastros de su silueta muy mínimos que asimilaran sombras no negras sino como sombras de agua. Al voltear a mirar una puerta que creí era un baño, pensé a la vez, que, ¿qué diablos hace un baño dentro de una sala de exhibición?. Me dirigí a la puerta intentando abrirla más de lo que minimamente estaba pero estaba estática, comprendí entonces que se trataba de otra sorpresa. Mire en su interior y solo había una pared blanca, pero de repente una sombra de una muñeca se deslizo por la pared como si se tratara de agua, mire arriba por todos lados para averiguar que proyectaba esa sombra pero no logré identificarlo. La muñeca era una bailarina de esa muñecas viejas de tocador, y se deslizaba de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba con la lentitud más aterradora que pueda existir, pero a la vez con un aire artístico que no dejaba asustar. En esos momentos pensé lo divertido que habría sido ser pequeña en eso momentos ya que cuando se es niño se actúa como en algunos casos actúa un adulto que consume sustancias alucinógenas. ‘Muñeca, dispositivo mecánico’ de Christian Boltanski. Cuando decidí irme minutos después, pase por al frente de de 5 estantes de madera de 1.58 de alto los cuales tenían encima platos redondos de plata muy brillantes. La cuestión de ese trabajo era que no sabía en que consistía. Tímidamente los miraba de cerca pero no podía adivinar. Un vigilante me dijo que los soplara con aliento de la garganta. Soplé y una cara demacrada apareció entre el vapor de mi aliento diminuta y fugaz. Sin duda un trabajo creativo de magnitud por insignificante que parezca, pero nunca lo había visto antes, es más nada que había apreciado ahí lo había visto antes. Soplé en cada uno de los platos, y podía divisar caras de mujeres en expresiones que no lograba identificar porque se desvanecían como verdaderos fantasmas, y con una carga emocional salí rápidamente del sitio pensando en todos los alcances del arte pero lo más importante, admirando los recursos materiales usados para lograr trabajos sombríos.

Una vez más el arte contemporáneo se salió con la suya ofreciendo una alternativa que desde hacía rato muchos de nosotros estábamos eperando. Demosle las gracias a José Roca, director del museo del Banco de la República, quien hizo posible reunir a varios artistas de varios países para este montaje. ¿Quien no se cansaba de recorrer el museo de la donación Botero y ver la misma dama gorda al frente del lago, o la manzana con el gusanito al aire? Esta vez todos esos artistas responsables de Fantasmagórica ‘espectros de ausencia’, le brindaron estética al miedo, con enfoques que van desde lo festivo a lo irónico. Mi observación en este sitio fue como un pasaporte a la apreciación visual de un terror que no logra serlo completamente, porque el arte le da una pizca de suavidad y silencio, y deja que los espectadores juzguemos a nuestro ojo el significado de la oscuridad con olor a pintura y con color negro.

martes, 13 de marzo de 2007



Chucho Merchán quien abriría el concierto de Roger Waters no se presento.

Roger Waters: un éxito, pese a incidentes detrás del escenario

El viernes 9 de marzo, en el parque Simón Bolivar hizo su aparición Roger Waters, ofreciendo la precentación de uno de los discos más influyentes de Pink Floyd ‘The dark side of the moon’ y sus éxitos recientes como solista, sin embargo Chute Merchán quien se supone iba a ser su telonero no se precentó.

Marcela Ortiz Escobar

Sin duda esto era lo que Colombia proclamaba, una figura como el fundador de Pink Floyd en concierto. Un músico que le devolviera a Bogotá aquellas épocas de buen rock, que no pisaban territorio nacional desde los Guns n Roses en el 92. Y sí, el 9 de marzo se hizo la luz, en la súbita noche de viernes donde adolescentes, jóvenes, adultos, y viejos nos reunimos para ver le milagro hecho realidad.

Apareció Roger Waters avisando 3 horas antes con su particular escenografía, un juego de diseño y psicodelia que prometía un espectáculo para no olvidar, a las 7:36 pm de la noche las luces se apagaron ,la emisora de rock sesentero (parte del show) que sonaba se desvaneció bruscamente y la introducción de la obra maestra que popularizó a Pínk Floyd (The wall) nos golpeo el corazón con la energética primera parte ‘In the flesh’ y nosotros las almas rockeras cómplices de la apertura experimentamos la alegría de transportarnos a ese rincón de nuestra niñez.

Lo dificil del asunto es: ser comunicador y que por ende a uno le interesen cosas que el resto ignora, y dos: darse cuenta que el peso de los negocios en el mundo influye en todo, hasta en la ética de los músicos, pues a las 6:20 pm en el mismo concierto, un organizador muy cordialmente se dirigió al micrófono a dar un aviso: El músico Chucho Merchán, quien abriría el concierto de Waters, había cancelado su precentación ‘por problemas técnicos’.

Muy pocos sabiamos de la existencia de éste importante músico (pues todo lo importante, no es lo suficientemente conocido), pero que digan que de un momento a otro habiendo sido avisada su participación en la apertura de Roger Waters, que Merchán canceló su participación por problemas técnicos, es suficiente para que curiosos de la información nos preguntemos. ¿Que habrá pasado en realidad?.

Acontece que los productores y el mánager de Roger no aceptaron que Merchán abriera el concierto porque según ellos, Pink Floyd ni Waters en solitario, habían tenido un telonero para sus shows. Pese a que el organizador y responsable de la venida de Waters, les suplicó y les argumento que Merchán era un músico colombiano que había trabajado con Pink Floyd y artistas de la talla de Eurithmics, David Gilmoure, The Who entre otros, replicó que no había razones para no dejarlo presentar. Los productores de Roger sugirieron que Chucho tocara dos canciones en acústico pero de resto respondieron con un no rotundo.

Pero de palabras de Chucho, explicó que mientras que hacía la prueba de sonido con su banda, Roger mostraba incomodidad, y que de boca de Waters, el nunca había usado teloneros, sientiendo un poco de presión, formulanmdo excusas para que no se precentara y que finalmente el reprecentante de Waters propuso que tocara acusticamente con dos canciones. Merchán dolido pero con una respetuosa ética y profesionalismo no aceto el arreglo y se fue con sus músicos.

Otras hipótesis dan explicacioes tales como que Roger sintió invadido su espacio por el hecho de que Merchán había tocado para David Gilmoure -ex Pink Floyd-, algo así como cierto sentimiento de roce personal hacia Gilmoure. Sean las razones que hallan sido y como debe ser obvio al que trajo a Waters le tocará pagarle a Chucho Merchán una considerable indemnización, por daños y prejuicios.

lunes, 26 de febrero de 2007


Balance inesperado de los jóvenes heridos de urgencias en la San Pedro Claver

A pesar de la violencia juvenil que se vive hoy en día entre los jóvenes, hicimos un breve análisis de los jóvenes heridos que llegan por día al lugar contrarrestando los resultados en una de las clínicas que pasó por momentos críticos que hoy en día mejoró sus servicios y los resultados nos sorprendieron.

Marcela Ortiz Escobar

Es típico ver u oír noticias acerca de personas más que todo jóvenes que llegan a un hospital público con heridas causadas por la violencia, a punto de morir y que encima de todo el servicio médico sea ineficiente. Hoy supervisamos la movida de la clínica San Pedro Claver para corroborar las noticias diarias o por el contrario para desmentirlas, y los resultados nos sorprendieron un poco. Solo un joven herido ingreso por causa de una pelea callejera, con una herida menor al parecer amistosa pero que se salió de las manos, si se compara con otros tiempos la situación que se veía en urgencias era peor y en cuanto al servicio, ha mejorado notoriamente. Sí, en Colombia no todo funciona tan mal como parece.

El ambiente que se respiro desde que entramos no era lo que imaginábamos, ya que perfectamente o al menos a simple vista podría compararse con una clínica privada casi como el ambiente que se podría respirar en la Santa Fe o en Colsanitas.

En la sala de urgencias la mayoría de personas eran de la tercera edad, quienes ingresaban por dolencias típicas de la edad que se complicaron entre las 7 am y las 4 pm, y con una buena atención médica y por el lado de las causas de ingreso a urgencias, parece ser que el día martes no fue el día de las heridas violentas en los jóvenes. El panorama sin duda desmintió viejos mitos que todo hospital del Estado tiene servicios deficientes y aunque todavía falten muchas cosa por arreglar, la atención médica ha ido sorprendiendo.

La unidad hospitalaria se beneficio de importantes reformas las cuales incluyeron la compra de equipos tales como ecógrafo de ocular láser, Angiógrafo, Tomógrafo Axial computarizado de última generación, la remodelación del área de consulta externa, la apertura de la Unidad de Cuidados Intermedios y lo más importante la sala de urgencias disminuyo su congestión lo cual da paso a 40 cupos para atender las urgencias incluyendo la de jóvenes heridos por causas violentas que se espera que todos los días ese porcentaje se asimile al del martes.

Los voceros de la muerte (fuente especial)

Asumir la muerte de un amigo, un familiar, la de un amigo de un amigo, la de un conocido, deja en nosotros un dolor indescriptible y una muestra perfecta del significado de la palabra impotencia, pero con el paso del los años nuestro recuerdo mas claro será el de cuando nos dieron la noticia de la muerte de esa persona.

Marcela Ortiz Escobar

En las salas de urgencias de los hospitales se respira alcohol etílico mezclado con penas, afán y perseverancia. Esto se respira con más autenticidad cuando se es completamente ajeno a estas áreas, con una grabadora en mano buscando entre las pisadas veloces cinco minutos de atención para hablar cálidamente de cómo ellos, los médicos, comunican a los familiares la noticia del fallecimiento de su pariente.

La muerte es un acontecimiento que funciona como todo. Mientras más se pase tiempo presenciando fallecimientos, más nos acostumbramos a sus sorpresas, y no esque los médicos y enfermeras se tornen insensibles, simplemente la muerte es como todo, y no queda más remedio que sea tratada como cualquier noticia.

En esta oportunidad me dirigí a la clínica Santa Fe de Bogotá, porque como muerte es muerte en todo los seres humanos daba igual que si me metía a la Simón Bolívar, a la Cardio Infantil, o a la Country. Me dirigí a la sala de urgencias. Los celadores no se mostraron incomodos por mis peticiones y me abrieron la puerta de la sala de cirugías de urgencias. Presencie un diseño de interiores completamente fresco, claro, pero a la vez triste y estilizado, con médicos que parecían modelos con su habitual ética y entrega a su admirable trabajo. En una parte se encontraban en fila y sentados, tres médicos y muy amigablemente Santiago Rodríguez León acepto mi pequeña y experimental entrevista.

Sábado 24 de febrero de 2007
Marcela: Bueno Santiago, pues yo quisiera saber..algo que es muy interesante, sobre cosas que están entre la vida y la muerte. Me gustaría saber, ¿qué cuidados tiene usted para darle a un familiar la noticia del fallecimiento de un paciente?

Santiago: Siempre toca hacerlo con mucho tacto, toca mirar a los ojos a los familiares, ser muy claro con la noticia, pero también muy humano...entonces,..es una noticia que afecta a muchas personas y a uno también lo afecta como profesional. Se da como uno esperaría que se la dieran a uno.

Marcela: Usted que siente cuando llega a su casa después de no haber dado una sola noticia sino muchas noticias...

Santiago: Afortunadamente no me ha pasado, tener que dar muchas noticias, pero si lo apalea a uno obviamente le afecta; uno en esta profesión tiene que aprender a despegarse un poquito de eso para no deprimirse. Uno trata de hacer lo mejor con los pacientes, uno también tiene que estar en contacto con la realidad y la realidad de nosotros esque la muerte es parte de la vida.

Adicional a Santiago una enfermera también del área de urgencias de la Santa Fe la cuál se encontraba contando chismes con sus compañeras en un momento de receso, prefiere dejar las cuentas claras a los familiares.

Marcela: Liliana, que cuidado tiene un médico para darle a los familiares la noticia del fallecimiento del paciente?.

(Liliana no respondió. Intervino su compañera)

Anónima: Primero lo prepara, sobre como llego el paciente de enfermo, es decir su historial medico, y se dirige uno a la persona más indicada, o sea la más cercana al paciente, ya sea los padres, hermanos, hijos y los va uno preparando psicológicamente.

Marcela: Y ustedes se preparan psicológicamente?

Anónima: Claro que si, ya uno ve llegar el paciente y uno mira en que estado llega y uno ya sabe si sale o no sale.

Los voceros de la muerte no tienen gabanes negros ni rostros nublados, ni hablan grueso ni vienen del más allá. Son personas como cualquier otra, las cuales su labor es tratar de prevenir la muerte como un trabajo más y si ésta se sale de las manos, no queda más remedio que convertirse también en los voceros sutiles de la muerte con discursos humanos y técnicos, en tiempos de guerra, o en un medio día de sábado de febrero.

lunes, 12 de febrero de 2007

Luis Guillermo Vélez, su muerte alimentó la lengua de unos y el silencio de otros

Luis Guillermo Vélez fue un 'reconocido' senador, economista de categoría, periodista y politólogo liberal, quien hizo grandes aportes al país. Su presencia en el partido fue de gran importancia, sin embargo años después fundó el partido de la U, con el que demostró una fuerte alianza con Alvaro Uribe. Su muerte sin duda dio paso a algunas opiniones importantes, otras no tanto, pero sin embargo nos permite darnos cuenta que piensa la gente acerca de lo que influye su muerte para los partidos políticos y al país mismo.

El pasado 5 de febrero Héctor Sandoval, Jimena Cortés y yo Marcela Ortiz entrevistamos al director del Partido Liberal Alpher Rojas para que nos contara un poco acerca de su opinión sobre Vélez y en lo que afectaría su muerte al país. Como era de esperarse sus palabras no le perdonaron al difunto desplante alguno. Palabras como: 'No tengo muy buenas opiniones con respecto al señor Vélez, él abandonó el partido Liberal', es apenas el abrebocas que usó el director para la sesión. Resumiendo sus palabras, el senador Vélez dejo tirados a muchos compatriotas comprometidos por la lucha social contra el abuso del poder de los últimos gobiernos de Colombia, y su intelecto lo usó para pasarse de bando creando el partido de la U a la causa de nuestro actual presidente fascista.

Por otro lado Alejandra Montenegro y Liliana Chávez nos mostraron lo que se vivió el día de su velorio el pasado 5 de febrero. Personajes de la política como, Moreno de Caro, Carlos Gaviria, entre otros hablaron de lo que significaria para ellos la muerte del senador. Nos conmovieron con sus palabras de condolencia por su muerte, palabras más palabras menos no dijeron nada tracendental.


En cuanto a la opinión de la gente del común, los de la calle y los ciudadanos de clase media, Santiago Escobar y Carlos, hicieron un rastreo especial por la plaza de Bolivar preguntandoles si tenían idea de quien era el senador Vélez a lo que la mayoría respondió que no y los que sí sabían quien era, solo recordaron que era un buen economista y que su puesto era de senador. ¿Que nos impide que desconozcamos a las figuras políticas?.

En resumen la muerte del senador Vélez alimento la lengua de algunos con amplios discursos en su contra, otros prefirieron la discreción solamente expresando unas pocas condolencias, y los ciudadanos comunes que prefirieron adentrarse más al tema aprovechando una vez más para criticar a los mandatarios del país

domingo, 11 de febrero de 2007

Espectador vs El Tiempo
Las diferencias entre los dos periódicos El Tiempo y El Espectador son obvias a pesar de que tengamos la costumbre de juzgar la calidad a partir de la cantidad, hay que tener claro que para un periódico de un país tan conclictivo como lo es Colombia la cosa es de otra manera.

El Espectador hace un énfasis más analítico acerca de la situación del país cojiendo la noticia que más esta causando revuelo. Con respecto a lo publicado este domingo 11 de febrero sobre José Castaño como posible responsable de la activista cordobesa Yolanda Izquierdo. Esto nos d auna noción de que es una noticia de análisis critico que merece ser leída, seguida de noticias que se encadenan entre sí, lo que quiere decir que no se salen del enfoque. Podría decirse que s un periódico que le da cierta importancia a la cultura, aunque no la suficiente, sobretodo en un país donde la cultura no es patrocinada como debería ser.


El Tiempo por el contrario tiene más montañas, es decir, por ejemplo en primera plana del domingo 11 de febrero, el primer titular se nombra 'El millonario portafolio 'para', la cual anuncia todas las posesiones que se han incautado de estos líderes paramilitares. Pero la noticia no tiene fotografía, fácilmente pasa desapercibida parta un lector despistado. Enseguida de esta noticia se encuentra una foto grande perteneciente a una noticia relacionada al carnaval de Barranquilla, 'La guacherna puso a rumbear a Barranquilla', la cual facilmente roba la atención del lector olvidando al menos por el momento la noticia de las posesiones de los paras. Le siguen noticias un poco irrelevantes para estar en primera plana, como por ejemplo 'Adiós al sueño de Miami', 'Casa blanca, la cárcel del amor'.

El periódico que mas se acerca en mi concepto a una responsabilidad de prensa es El Espectador, que aunque no diga que es el mejor, es el que más se compromete con las noticias que más merecen ser analizadas. Es más organizado y tiene una concentración mas justa en lo que respecta a las noticias que afectan a la sociedad y que causan polémica en el país, y aunque del Espectador no quedo ni la sombra de lo que fue una vez, todavía conserva algunas cenizas de tradición.